7 de mayo de 2013

THIS IS YOUR HOME NOW

Buenos días,

escribo este post para aquellos que aún no se mueven por facebook. Ha salido una edición nueva, ampliada y revisada, de THIS IS YOUR HOME NOW. Como recordáis, en 2010 salió la primera versión disponible en internet. Tras la petición de ejemplares por parte de algunas librerías, que no adquieren libros de ese modo, me decidí a autoeditarlo. Hoy en día está disponible en La Central (Madrid y Barcelona), Arrebato Libros (Malasaña, Madrid) y Popular Libros (Albacete). También se puede adquirir por siete euros gastos de envío incluído en https://www.facebook.com/ThisIsYourHomeNow.

THIS IS YOUR HOME NOW es un proyecto transmedia. Lo principal es la colección de poemas, basada en personajes de series de ficción como A Dos Metros Bajo Tierra, The Wire, Friday Night Lights, Madmen u otros espacios televisivos como Crímenes Imperfectos. Pero también es una colección de óleos que ha sido expuesta en lugares como la Facultad de Letras de la Universidad de Valladolid, o una colección de fotografías, que se exponen en Popular Libros (Albacete) desde el 16 de mayo, y próximamente en Lomography (c/ Argensola, Madrid).

A través de la página de facebook se van sucediendo eventos, juegos y convocatorias, desde sorteo de camisetas hasta liberación de libros. El nuevo paradigma en el consumo de contenidos y las nuevas formas audiovisuales llevan a cambiar los paradigmas de producción y distribución, haciendo que además del libro central se narre
otro universo desde diferentes plataformas: textos, móviles, fotografías e imágenes alrededor de la historia central.

Bienvenidos a vuestra casa.

11 de abril de 2013

EL INFIERNO B, RAREZAS


Cuelgo aquí la reseña que he escrito para el último número de la Revista Turia, el 105-106, sobre el libro de Agustín Fernández Mallo, Blog Up:
La obra de Agustín Fernández Mallo (A Coruña, 1967) significa la transición entre una literatura que utilizaba motivos contemporáneos y una literatura esencialmente contemporánea en este país. Durante los primeros años del siglo, los autores sensibles a los cambios en la comunicación incluyeron en sus textos referencias a los nuevos medios, pero sin modificar la naturaleza de los textos. Entonces surgió triunfal Nocilla Dream, un libro que usaba como tema “la improbabilidad cuántica” y como motivo “lo extraño pero popular”, tal como comenta Mallo en el artículo que abre el libro, “La otra historia de la Nocilla”.
En Blog Up, Ensayos Sobre Cultura y Sociedad, el volumen editado por Teresa Gómez Trueba dentro de la colección renglónseguido y publicado por la Universidad de Valladolid, se recogen ensayos, artículos, cuentos, conferencias y otros materiales, principalmente del blog El hombre que salió de la tarta. Aunque vistos como unidades los temas son de una gran amplitud, en conjunto se trata básicamente del desarrollo cronólogico de la mentalidad del autor (ya sea real, ya sea un personaje) que relaciona nodos de un modo curioso: si el misticismo diluye el yo en el mundo, Mallo más bien busca rescatar por separado los elementos de su disolución para conectarlos en una nueva vía de ficción a través de un diagnóstico inesperado. Un ejemplo sería el texto “El primer blog de la Historia”, que vincula Cortázar a la literatura de viajes, de ahí salta a los pioneros y continúa con el relato de cómo, tras salir y entrar de la autopista buscando cobertura, definió su idea de Ciudad Invisible a una locutora de Radio3 desde una gasolinera de Huelva: “Me quedo un minuto pensando y respondo: “la Red de Autopistas del Estado”.”¿Cómo?”, pregunta. Sí, puedes vivir en ellas sin salir jamás. Hay comida, camas, combustible, gente, compañía, incluso a veces cobertura de móvil” . De ahí pasa a comparar la teoría de redes con Proust, la publicidad con Heidegger, Los Planetas con Stockhausen. A menudo se comenta que el autor trabaja con el método científico, cuando más bien lo simula: observa sistemáticamente nodos opuestos y experimenta con una hipótesis que no deja de ser creativa, como explica él mismo en “Tiempo topológico”: “como el propio nombre indica, se ensaya una solución que ya de partida se sabe imposible de hallar (…),  tiende más a la especulación que a la tesis, deviniendo por ello en algo cercano al poema o al artificio.“
¿Sobre qué trata Blog Up? Sobre Mallo sin Mallo, pues se podría asegurar que su trabajo, una especie de ensayo de ficción, se interesa por todo, como una revista de tendencias, pero bajo un punto de vista crítico-creativo libre de academicismos, lo cual añade al conjunto cierto desfase poético. Su blog, principal fuente de Blog up, es una mezcla de extroversión e introversión, convencionalidad en los temas y extravagancia en las tesis. El mecanismo es la búsqueda de lucidez en las conexiones, o como confiesa el autor en “Apología del terror”, la búsqueda del elemento disruptivo: ”Las obras importantes se han hecho a través de las anomalías, si entendemos por ello las mutaciones (…)”.
Estos comprimidos de poética no sentimental con elemento sorpresa, como el texto encontrado en una edición de Kafka que advierte de la ficción de sus personajes (“Kafka Registrada”), son relatados con gran concisión propia de la comunicación del presente siglo, que no cuenta con que los lectores del blog regresen a la pantalla a concluir el asunto como se regresa a un libro impreso tras tomarse un té. Los artículos muestran falta de prejuicios en la absorción de información, en la asimilación con el paisaje (aún tratándose de un simulacro de paisaje, como la Venecia recreada en Las Vegas en “USA Travel. Apuntes de Las Vegas”), un triste distanciamiento como el relatado en “Piscinas Vacías”, un afecto por la vida alienada (la cirugía estética en “Cuerpos, Lavabos en Tránsito”), y al fondo, un extrañamiento como el expresado en “El Efecto Llavero”(“Pensé cómo a lo lejos, diminuto, verían esos perdidos astronautas nuestro planeta, qué clase de extraña miniatura sería para ellos la Tierra”). Estos artículos tratan de simplificar de modo lúdico y subversivo la experiencia de un mundo cada vez más conectado, pasando por encima de lo obvio y señalando lo específico. Activan en el lector elementos cotidianos en hibernación, como un detector de metales, como por ejemplo en el relato “El Señor D (o el Mundo Prensado en Líneas Continuas sobre el Asfalto”, inspirado en un capítulo de CSI Nueva York. En fin, revelan como en la película referida en el título imágenes congeladas que toman un nuevo significado tras el montaje. La casualidad como manifestación de la causalidad.
En cuanto a la labor de Teresa Gómez Trueba, el criterio de selección de los artículos parece haber sido la recuperación de textos, de prensa o congresos, representativos de la identidad simbólica y verbal del autor, junto a aquellos textos del blog que continuasen su misma temática o motivos. Una especie de Caras B o  recopilación de rarezas para entusiastas, pero de un autor vivo, joven y en activo, lo cual da dimensión de su envergadura. Choca la continua alusión de editora y autor a la fragmentación de los artículos (“no busco finales si no que se me presentan principios (…), me encuentro cosas que me proponen un discurso, las desarrollo, las dejo colgadas, y paso a otra cosa”, en “Tiempo Topológico”) cuando, como unidades, son concluyentes en sí. Se podría apuntar que como obra, los artículos reunidos, más que a la fragmentación propia del contexto sociocultural aludida, cantan a la diversidad al modo de los viejos Emerson o Whitman, pero sin rasgos trascendentalistas.
Es posible que como consecuencia de reunir los textos más característicos, aquellos que mejor se ajustan al espectro estético de Mallo, en ocasiones se repitan las referencias, y quizá una compilación impresa de algo ya publicado no pareciera necesaria, especialmente al perder ese halo de “economía de la generosidad” de la prensa diaria o del blog, pero el formato en este caso no es lo trascendente que podría ser en casos de publicaciones al hilo de internet como Learning to Love More (Harrel Fletcher y Miranda July), donde la interacción era fundamental. Si Joseph Beuys afirmaba que “cada persona es un artista” la era de la información ha demostrado lo contrario. El impulso populista del arte en las redes es de carácter ansioso: si todo el mundo es artista todo lo emitido es valioso, algo difícil de mantener dada la banalidad de algunos. En el caso de Mallo, el medio no es el mensaje, no es relevante. Sí importa el contenido: John Maeda reflexionaba en Las Leyes de La Simplicidad que si al final de la vida solo la percibiéramos como una galería de curiosidades, esta no tendría sentido: el sentido nace al otorgarle recuerdos. La vida es simplificar lo complejo, conectar lo infinito. Y eso es Mallo, en píxeles o tapa dura.
AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO, Blog Up, Ensayos sobre Cultura y Sociedad, edición de Teresa Gómez Trueba, Valladolid, Universidad de Valladolid, Secretariado de Publicaciones e intercambio Editorial, 2012.

22 de abril de 2012

PÁLIDO PULITZER, PÁLIDO CANON, REY PÁLIDO



(Javier me envía este artículo y yo me siento muy honrada de compartirlo por este medio con el mundo).

Javier García Rodríguez
Mientras Bilbao se prepara para abrir sus puertas al Festival Internacional de las Letras Gutun Zuria (Carta Blanca), dedicado este año al tema central de “Secretos y mentiras” y con Estados Unidos como país invitado (Gibson, Palahniuk, Javier Calvo, Rodrigo Fresán entre los autores y traductores), el jurado del Premio Pulitzer decide dejar desierta la modalidad de “Fiction” (que es la forma de llamar a la narrativa de ficción: novela y relato). La última vez que esto sucedió (en 1977), el protagonista fue el desconocido Norman Maclean, a quien el jurado otorgó el galardón pero a quien se lo retiró la Universidad de Columbia (entidad convocante desde 1917) por considerar que la novela vencedora, El río de la vida, carecía del nivel suficiente. El ignoto profesor universitario y crítico literario Norman Maclean (Clarinda, Iowa, 1902) -miembro de la oscura Escuela de Chicago o de los Neoaristotélicos, estudiada solo por aún más oscuros historiadores de la crítica- ha dejado, es cierto, para la posteridad una novela semiautobiográfica con pesca y montañas, con ríos y educación, con vida intelectual y autodestrucción meditada, con una versión de la parábola del hijo pródigo trasladada a los agrestes paisajes de Montana. Carne de filme, la dirigió Robert Redford en 1992 con Craig Sheffer y Brad Pitt como hermanos agonistas (Pitt, claro, en el papel del rebelde sin pausa).
Reincide ahora el jurado del Pulitzer en su decisión de declarar desierto el premio. Pero de Clarinda, Iowa, a Claremont, California, hay una distancia. La que va de Norman Maclean a David Foster Wallace, a quien todas las quinielas para esta champions league de los escritores (allí se dice soccer, ya se sabe) daban como virtual ganador con su novela El rey pálido (también estaban en la eterna final Denis Johnson y Karen Rusell). Dos profesores, dos scholars. El río de la vida, el río de la muerte. Wallace dejó cientos de páginas de una novela inacabada, con capítulos cerrados, fragmentos inconexos, textos sin pulir, versiones múltiples, correcciones y metacorrecciones, anotaciones profusas, ideas sueltas, diálogos exentos, desarrollos por ultimar. La estructura final (¿?) es resultado de la labor de su editor Michael Pietsch, que se ha encargado de esta dispositio imposible y vana. La obra literaria como proceso inacabado. El resultado convertido en work in progress. El autor reducido a una instancia exterior. Es cierto que Wallace no ha escrito esta novela, que solo en una ocasión el premio se ha entregado a título póstumo (a John Kennedy Toole, en 1981, por La conjura de los necios), que tal vez El rey pálido no sea la mejor de sus obras de ficción. Pero no es menos cierto que, con todo lo que se diga, David Foster Wallace parece ser siempre el enemigo, el otro, el intruso. Nunca será “the great American novelist”, como su amigo Jonathan; Harold Bloom dice en una entrevista que Stephen King es Cervantes al lado de David Foster Wallace; también hay muchos haroldbloomes en España, de eso no hay duda, que se cobran en Wallace las deudas con autores más cercanos (scapegoat del midwest, señor blandito, que sufra, dicen, por el canal del sufrimiento). 
En Bilbao se discute estos días sobre “Secretos y mentiras” en la literatura de los Estados Unidos. Mientras, en Columbia, un jurado ejecuta la broma infinita. Le mandan un inspector a David Foster Wallace, sujeto pasivo. Le revisan las cuentas porque ha defraudado a la hacienda pública. Ponen el canon a buen recaudo sin desgravaciones. Lo dicho: del río de la vida a la conjura de los necios.

1 de mayo de 2009

Margaret Atwood, Surfacing.

"Maybe it was true, I leafed through all the men I had known to see whether or not I hated them. But then I realized it wasn´t the men I hated, it was the americans, the human beings, men and women both. They´d had turned against the gods, and it was time for me to choose sides. I wanted there to be a machine that could make them vanish, a button I could press that would evaporate them without disturbing anything else, the way there would be more room for the animals, they would be rescued."

C acaba de llegar de Canadá, ha pasado por aquí de camino a casa. 

Dice que las cataratas son un timo, porque la bruma no deja ver nada. Esto me parece gracioso. ¿Podría denunciarse algo así, como si las cataratas se escaquearan de forma voluntaria? Pienso en Supermán y pienso en el Supermán de Muchachada, mi parte favorita del programa. Y mi parte favorita de la peli, el jovencito mutante huyendo a la cueva de hielo para hablar con un canoso Marlon Brando que invariablamente le contesta: pues hijo, qué quieres, la vida es así, pura kriptonita. Bueno, no sé si mi parte favorita es esa o la de el principio, el bebé Supermán escuchando al Brando. de cualquier forma. C no parece muy impresionada. Aclaremos que es fanática de los espacios abiertos, los bosques tupidos, la nieve y todo eso: lana en cenefas, manoplas, renos. C y su relato del viaje me recuerda Surfacing, de Margaret Atwood. Leí ese libro como un ejercicio de clase en Turku. Lo abro y lo miro por encima, está lleno de subrayados y notas. La primera palabra del libro es un "I", el pronombre de la primera persona singular, y yo ahí puse una nota larguísima que se refiere a "Not named; symbolic of the fact she doesn´t know who she is. Representation of her own insec. about her identity". Jajajaja. Es un libro bueno para releer, que insiste mucho en simbolismos: una chica joven regresa con unos amigos a la isla donde se crió, al norte de Quebec, su padre ha desaparecido. Las memorias acuden a su mente y ella empieza a tener una revelación de quién es, primero de su identidad social como mujer, y luego como ser humano arrojado al mundo natural desde el punto de vista antropológico. Mundo urbano vs mundo natural, destrucción vs creación, anglófonos vs francófonos, Canadá vs Estados Unidos, inocencia vs conocimiento, hombre vs mujer. Y sobre todo, recuerdo el simbolismo del agua. La importancia del algo tan básico, enfrentado a género, edad, familia, estatus, empleo, etnia, nacionalidad. Ambigüedades, ambivalencia, ciertas cuestiones relativas a la identidad femenina, alusiones al recuerdo y el trauma.

Se lo presto a C, aún avergonzándome de las citas. 
Ella lo mete en la maleta y dice: "bueno, alargará un poco mi viaje".

Si queréis leerlo, he visto que Alianza Editorial lo tiene traducido.

26 de abril de 2009

In a coma


tengo que escribir un artículo y como mi mentor está out (de puente) se supone, no he decidido si Coupland, o un par de sugerencias que me hizo, Lorrie Moore o Miranda July. esta me da un poco de tirria, a saber, ese recuerdo subsconsciente de la niña de clase que era rubia, mona, bailarina, gimnasta rítmica y la primera del coro en la actuación del villancico de navidad. !qué digo, primera cantante!, virgencica en el belén viviente. en fin, paranoias fuera. mi estúpida decisión ha sido comprar a saco lo que encontrado de las dos, y enchufarme lo que me faltaba de Coupland. hablo mucho de Coupland pero no le doy. sus personajes siempre tienen visiones del fin de mundo. una bomba nuclear. esclerosis múltiple. un coma. son fatalistas. ¿pero cómo conjuga la "generación x" el milenarismo con todas sus aes? amoralidad, a religiosidad, alegalidad, aresponsabilidad. supongo que es mi problema también. ¿cómo alguien que racionalmente no cree en nada se cuestiona la vida?. la vida del planeta. la vida de nuestros padres. de nuestros hijos. esa expectativa de alguien que cada día mira al horizonte mientras se fuma un cigarrillo en la terraza del trabajo, esperando ver el resplandor y la seta gigante y sentir sus huesos volverse ceniza, pero al que finalmente le ocurre eso: nada.

yo, normalmente, pienso en un montón de cosas. qué pasa por la mente de un pastor. por qué los números de móvil empiezan en 6. arrugas ascendentes o descendentes. si el seguro cubre un ataúd, y cómo es el catálogo. si realmente se ve algo en las cataratas del niágara. cómo serían si fueran al revés (eso sí que sería una atracción mayúscula).

soy incapaz de llegar más allá hoy, pero me lo guardo en la reserva.

 
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